Un abono caliente y con volteos, que se arma en un solo día con estiércol, material viche y material jecho. Diez pasos, un anillo de un metro y unas cuatro semanas.
El compost aireado biológicamente completo se arma de una sola vez, con una receta de tres materiales. A los pocos días se calienta solo: ese calor limpia semillas de maleza y enfermedades. Con dos volteos le entra aire, y después baja despacio hasta quedar listo.
Es la forma más rápida de convertir el estiércol, el material viche y el material jecho de la finca en un abono con la vida completa del suelo: bacterias, y también hongos.
El último deja 5 chimeneas.
Estiércol, viche y jecho.
10 carretillas de material.
Desde el armado hasta 40 °C.
Bovinaza, equinaza, gallinaza o pollinaza, caprinaza. Dan el golpe de calor del inicio.
Desechos de huerta y de cocina, pasto tierno, vena de cacao, cascarilla de café. Sostienen el calor y alimentan las bacterias.
Chipeado de ramas, hojarasca, pasto espigado, aserrín o viruta. Es la estructura: guarda el aire y alimenta los hongos.
Varilla de 4 mm, cuadro de 15 × 15 cm. Lámina de 6 m × 2,35 m de alto.
De 1 m de alto; se compra por metro lineal.
Malla negra de 2,1 m de ancho: protege de la lluvia directa.
Cubre los bordes filosos y forma los arcos del techo.
Unen la malla plástica a la electrosoldada y cierran el anillo.
Vástago de 20 pulgadas, escala de 0 a 220 °F. Llega al centro del anillo.
Más altos que el anillo. Uno para el primer volteo y cinco para el último; se sacan y se reutilizan.
Herramientas: cizalla, pala, carretilla de 80 L, guantes, un plástico o lona de apoyo y una caneca para remojar el material jecho.
Corta la lámina de 6 m × 2,35 m con dos cortes: uno a lo largo, justo a la mitad de la altura, y otro a lo alto, justo a la mitad del largo. Quedan 4 piezas de 3 m × 1,17 m.
A cada pieza amárrale por dentro un tramo de 3 m de malla plástica con zunchos (cada 50 cm, tres en la altura) y ciérrala en círculo: electrosoldada por fuera, plástica por dentro.
Queda un anillo de 1 m de diámetro y 1 m de alto.
Un lugar plano y firme, con sombra y cerca de donde guardas el material: vas a mover muchas carretillas.
Este anillo se llena de una sola vez. Ten a la mano las 10 carretillas: 1 de estiércol, 3 de viche y 6 de jecho.
Pica todo a unas 2 pulgadas (5 cm). Los pedazos grandes no se descomponen a tiempo; el material muy fino se compacta y ahoga el anillo.
El material jecho llega seco y no absorbe el agua de un momento a otro. La víspera del armado, en el mismo recipiente donde lo tienes guardado, échale agua hasta la mitad y déjalo remojar hasta el otro día.
Divide cada material en 3 partes. Con cada tercio arma un montón en el piso: abajo lo jecho, encima lo viche y arriba de todo el estiércol.
Mézclalo con la pala como mezcla de cemento, hasta que no se distingan las capas, y échalo al anillo. Repite con el segundo y el tercer tercio hasta llenarlo.
Mientras llenas, toma un puñado de la mezcla y apriétalo con fuerza. Cuenta las gotas que caen.
El punto es 50%: salen de 1 a 2 gotas. Si no sale ninguna, agrégale agua; si salen muchas o un chorro, le sobra: agrega material jecho.
Desde el día siguiente al armado, mete el termómetro hasta el centro y haz la prueba de puño. Son los dos datos que mandan.
La meta: pasar de 130 °F (55 °C). Entre más caliente, más pronto se voltea:
| Temperatura | Voltea a las… |
|---|---|
| 131–149 °F · 55–65 °C | 72 horas |
| 150–167 °F · 66–75 °C | 48 horas |
| 168–185 °F · 76–85 °C | 24 horas |
Si quedó bien armado, toca hacia el cuarto día. Imagina el anillo en tres partes: la tapa (encima), el huevo (el centro, lo más caliente) y la paila (el fondo y los lados).
Unos cuatro días después, cuando vuelva a cumplir su tiempo caliente, haz el último volteo en el mismo orden: tapa, huevo y paila.
La diferencia: ya no va una sola chimenea en el centro. Para 5 palos, como en el compost estático: uno en el centro y cuatro como las horas de un reloj, a las 12, a las 3, a las 6 y a las 9. Llena alrededor y saca los palos: quedan 5 chimeneas.
Por ahí respira todo el anillo y sale el calor, para que no pase de 185 °F (85 °C). Sigue cuidando la temperatura y el puño.
Hacia el día 16 o 17 termina la etapa caliente. Desde ahí no se voltea más: se deja unas dos semanas bajando de temperatura, con el puño al 50%.
Cuando el centro llega a 40 °C (104 °F), el compost está listo: unas 4 semanas desde el armado.
Un compost bueno sana el suelo; uno malo lo enferma. Antes de llevarlo a campo o a las lombrices, míralo, huélelo y tócalo.
Cubre la pila y déjala con unos 30% de humedad, más seca que al armarla. Sigue madurando hasta los 6 meses y conserva su calidad hasta 2 años.
El color, el olor y los animalitos dicen mucho, pero la única forma de saber si tu compost quedó bien hecho es contar la vida que tiene.
Manda una muestra al laboratorio de JUACO. Allí se hace el conteo de la vida del compost —hongos, bacterias, protozoos y nematodos— y se miden los nutrientes disponibles. Con eso sabes si llegaste a la meta.
Mínimo. Microgramos de hongos por gramo.
Mínimo. Microgramos de bacterias por gramo.
Mínimo por gramo.
Mínimo por gramo.
Si el anillo quedó bien armado, el calendario es corto: se voltea hacia el cuarto día, otra vez unos cuatro días después, y a las 4 semanas está listo.
1 lámina → 4 anillos de Ø 1 m × 1 m. Uno de apoyo.
Manguera en bordes, techo y sin escorrentía.
Carretillas de estiércol, viche y jecho, picado a 5 cm.
La víspera: agua hasta la mitad del recipiente.
Jecho, viche, estiércol; como cemento. 3 veces.
1 a 2 gotas. Siempre.
Meta: más de 130 °F (55 °C).
≈ día 4. Tapa, huevo, paila. Chimenea al centro.
≈ 4 días después. 5 chimeneas: centro, 12, 3, 6 y 9.
≈ 2 semanas sin voltear. Listo en ≈ 4 semanas.
Una buena receta, el termómetro y el puño todos los días, y dos volteos a tiempo. Lo demás lo hace la vida del compost.
Cartilla de campo · Compost aireado biológicamente completo · Elaborada por SiembraViva · 2026