Tu plan de acción · JUACO
Los agrotóxicos (fungicidas, herbicidas) también matan la vida buena del suelo. Si los aplicas después o el mismo día de la microbiología, matas los microorganismos que acabas de sembrar y pierdes esa inversión.
Si de verdad necesitas aplicar un agrotóxico, hazlo PRIMERO, y deja pasar unos días antes de aplicar la microbiología (compost, té). Nunca los mezcles ni los apliques el mismo día. Aplica solo lo necesario y lo más dirigido posible. La regla es simple: primero el químico, después la vida — nunca al revés, para no matar lo que acabas de meter.